Resumen ejecutivo
El 4 de septiembre de 2026, OpenAI, Microsoft y un grupo de editores encabezado por The New York Times presentaron ante el juez Sidney H. Stein sus mociones de juicio sumario en el litigio que enfrenta a la prensa estadounidense con la industria de la inteligencia artificial desde diciembre de 2023. La disputa gira en torno a una sola pregunta: si entrenar modelos como ChatGPT y Copilot con millones de artículos protegidos por derechos de autor, sin licencia ni compensación, cabe dentro de la doctrina del "uso justo" que recoge la sección 107 del Copyright Act.
El Times sostiene que no. Sus abogados argumentan que los modelos generativos reproducen fragmentos sustanciales de sus artículos y ofrecen a los usuarios un sustituto directo de sus suscripciones, lo que anula el cuarto factor del test legal, el efecto sobre el mercado de la obra original. OpenAI y Microsoft responden que el entrenamiento es transformador por naturaleza, que los hechos periodísticos no están protegidos y que sus sistemas aprenden patrones lingüísticos, no memorizan textos. Invocan a su favor dos precedentes recientes de tribunales de California, Kadrey v. Meta y Bartz v. Anthropic, ambos resueltos en 2025 a favor de los desarrolladores.
El 1 de septiembre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos añadió una pieza que no estaba en el tablero: una declaración de interés de 19 páginas que respalda la posición de OpenAI y vincula el desarrollo de la inteligencia artificial con la seguridad nacional y la competencia con China. El DOJ advierte que exigir licencias individualizadas para entrenar modelos encarecería la investigación y beneficiaría solo a las grandes tecnológicas con capacidad de negociar, dejando fuera a universidades, startups y proyectos de código abierto. Aun así, el propio departamento matiza su apoyo: reconoce que la fase de generación de respuestas, cuando el modelo reproduce fragmentos reconocibles de un artículo, plantea un problema distinto al de la fase de entrenamiento, y pide al tribunal que las examine por separado.
El resultado de estas mociones definirá si el caso llega a juicio en 2027 o se resuelve antes. Tres escenarios son posibles: una victoria del Times que obligaría a las empresas de IA a negociar licencias o rediseñar sus prácticas de entrenamiento; una victoria de OpenAI y Microsoft que alinearía al Distrito Sur de Nueva York con los precedentes de California; o, el escenario que la mayoría de analistas da como más probable, que el juez Stein encuentre hechos controvertidos suficientes como para negar todas las mociones y enviar el caso a juicio con prueba pericial.
Ninguna de las dos partes discute algo de fondo: el Copyright Act de 1976 no fue pensado para la minería de datos a gran escala ni para modelos de lenguaje que aprenden de millones de textos a la vez. El Congreso no ha legislado sobre la materia, así que jueces como Stein están fijando, caso por caso, el marco de facto que regirá el entrenamiento de IA en Estados Unidos. Lo que decida el Distrito Sur de Nueva York, y después previsiblemente el Segundo Circuito en apelación, marcará el estándar de referencia para una industria que factura miles de millones de dólares y para un sector editorial que ve amenazado su modelo de negocio.
El litigio interesa también fuera de Estados Unidos. La Unión Europea, que ya cuenta con la Ley de Inteligencia Artificial y con la Directiva 2019/790 sobre minería de textos y datos, observa el caso para calibrar su propia respuesta regulatoria, en un contexto donde el Tribunal de Justicia de la UE ya ha marcado, en el caso Pelham, criterios sobre cuándo el uso de un fragmento ajeno deja de ser una infracción. Editores, desarrolladores de IA y reguladores de ambos lados del Atlántico coinciden en algo poco habitual en este tipo de disputas: la sentencia que emita el juez Stein, sea cual sea su sentido, va a importar mucho más allá de las partes que la litigan.
El caso New York Times v. OpenAI: encrucijada del "uso justo", la inteligencia artificial y el futuro del periodismo
Análisis crítico de las mociones de juicio sumario, la doctrina del "uso justo" y la intervención del Departamento de Justicia de EE.UU. en el litigio que puede redefinir los límites del copyright en la era de los modelos de lenguaje de gran escala
Sección 1. Introducción: el litigio que condensa el conflicto entre copyright e IA generativa
1.1. Contexto normativo y tecnológico
El 27 de diciembre de 2023, The New York Times Company demandó a Microsoft y OpenAI ante el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Sur de Nueva York (1). No es un litigio más: es el choque frontal entre el copyright y los modelos de inteligencia artificial generativa que están reconfigurando la industria. La demanda del periódico más influyente del mundo llega después de una oleada de litigios similares, todos con el mismo origen: los desarrolladores de IA entrenan sus modelos con obras protegidas sin pagar por ellas (8).
Los modelos de lenguaje de gran escala necesitan enormes cantidades de texto para aprender. Los repositorios digitales, llenos de artículos, libros y ensayos protegidos, se han convertido en su materia prima. Frente a esta práctica, el Copyright Act de 1976 ofrece una vía de escape: el "uso justo" (fair use), regulado en el artículo 107 del Título 17 del United States Code. La norma establece un test de cuatro factores: (i) la finalidad y el carácter del uso, (ii) la naturaleza de la obra, (iii) la cantidad utilizada, y (iv) el efecto sobre el mercado de la obra original.
Nadie ha aplicado este test a la minería de datos a gran escala para entrenar IA. El litigio del Times aspira a ser el primero en fijar criterios claros, o al menos a que el Segundo Circuito, que con toda probabilidad revisará el caso en apelación, se pronuncie. El precedente de Authors Guild v. Google (2015) ya estableció pautas sobre la digitalización masiva de obras y su carácter transformador (8).
1.2. Planteamiento de la controversia y su trascendencia sistémica
La pregunta central es sencilla en su formulación, compleja en sus consecuencias: entrenar modelos como ChatGPT o Copilot con millones de artículos del Times, sin autorización, ¿es "uso justo" según la sección 107 de la Copyright Act? ¿O vulnera los derechos de reproducción y comunicación pública que la sección 106 reconoce a los autores? (1).
El caso trasciende los intereses de las partes. Los editores demandantes, cuyos casos se han consolidado en el procedimiento In re OpenAI, Inc. Copyright Infringement Litigation (1:25-md-03143-SHS-OTW), sostienen que la explotación de sus contenidos crea un sustituto comercial directo del periodismo y socava el mercado de licencias y suscripciones (1) (4) (11). OpenAI y Microsoft responden que el uso de obras disponibles al público para entrenar modelos es transformador, no lesiona el mercado original, y que los hechos que constituyen la noticia no están protegidos por derechos de autor (2) (3).
El 1 de septiembre de 2026, el Departamento de Justicia de EE.UU., bajo la administración Trump, presentó una declaración de interés de 19 páginas alineándose con OpenAI (5). La intervención del DOJ añade una variable nueva al debate: el desarrollo de la IA como objetivo de seguridad nacional y la necesidad de competir con China en este terreno (5) (12).
El 4 de septiembre de 2026, todas las partes presentaron mociones de juicio sumario (2) (3) (4). De la decisión del juez Sidney H. Stein depende si el caso llega a juicio en 2027 o se resuelve sin llegar a él. Pero lo que está en juego va más allá de lo procesal: el estándar que salga del Distrito Sur de Nueva York, y luego del Segundo Circuito, configurará el marco normativo de facto para la industria global de la IA. El Congreso no ha legislado sobre el asunto, así que los tribunales están decidiendo solos (8) (13).
Sección 2. Los hechos del litigio y su tramitación procesal
2.1. Origen de la demanda y acumulación de procesos
El 27 de diciembre de 2023, The New York Times Company presentó una demanda de 69 páginas ante el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Sur de Nueva York (1). El escrito, registrado como 1:23-cv-11195, acusaba a Microsoft y OpenAI de infringir derechos de autor al utilizar millones de artículos del Times para entrenar ChatGPT y Copilot (1). La publicación sostenía que los demandados habían copiado sus obras sin permiso, las habían incorporado a los modelos, y que estos sistemas podían reproducir fragmentos sustanciales de sus artículos, y que compiten cara a cara con el producto original (1).
Desde entonces, otros editores han presentado demandas similares, que se han acumulado en un litigio multidistrital bajo la referencia In re OpenAI, Inc. Copyright Infringement Litigation (1:25-md-03143-SHS-OTW), también en el Distrito Sur de Nueva York (6). El Judicial Panel on Multidistrict Litigation ha unificado todas las acciones contra OpenAI y Microsoft por infracción de copyright, y eso permite tramitar juntas las cuestiones jurídicas comunes (8).
2.2. Desarrollo procesal hasta las mociones de juicio sumario (septiembre de 2026)
El procedimiento ha seguido el curso ordinario del proceso civil federal. En marzo de 2025, el tribunal desestimó una parte de las mociones de los demandados, permitiendo que la mayoría de las reclamaciones del Times y de los editores acumulados siguieran adelante.
El momento clave llegó el 4 de septiembre de 2026. Ese día, todas las partes presentaron a la vez sus mociones de juicio sumario (2) (3) (4) (8).
OpenAI pidió al tribunal que declare, sin necesidad de juicio, que el uso de los artículos del Times para entrenar sus modelos constituye "uso justo" (2). Microsoft presentó una moción similar, defendiendo que su participación en el entrenamiento y la integración de los modelos en Copilot no infringe los derechos del Times (3). Los editores, encabezados por el Times, presentaron una moción conjunta solicitando al tribunal que rechace la defensa de "uso justo" y declare la infracción (4) (11). Las tres mociones plantean al juez Sidney H. Stein, magistrado senior del Distrito Sur de Nueva York, la misma cuestión central: ¿puede resolverse el caso sin juicio o necesitan un juicio con pruebas periciales y testificales? (8).
2.3. Resoluciones interlocutorias relevantes (agosto de 2026)
El 6 de agosto de 2026, el juez Stein denegó la solicitud de los demandantes para modificar sus demandas (6). La decisión no toca el fondo, pero limita el alcance del litigio: al impedir la ampliación de los hechos o la inclusión de nuevos demandantes en una fase tan avanzada, el tribunal circunscribe el caso a las alegaciones originales (6). Al día siguiente, el tribunal fijó los límites de palabras para las mociones de juicio sumario: 8.750 para las aperturas y 17.500 para las oposiciones y réplicas (7). La cifra es un dato procesal, pero deja ver cuánto ha crecido el expediente (7).
En septiembre de 2026, el litigio está maduro. Todas las cuestiones jurídicas centrales están planteadas ante el tribunal en forma de mociones de juicio sumario. La resolución, prevista para finales de 2026 o principios de 2027, decidirá si el caso va a juicio o se cierra antes de llegar a él (8).
Sección 3. El núcleo de la controversia: el "uso justo" como defensa
3.1. Los cuatro factores del fair use (17 U.S.C. § 107)
OpenAI y Microsoft basan su defensa en la doctrina del "uso justo", codificada en la sección 107 del Título 17 del United States Code. El precepto recoge una construcción jurisprudencial del siglo XX. Permite reproducir obras protegidas para fines como la crítica, el comentario, la docencia o la investigación, siempre que se ponderen cuatro factores (8):
- Finalidad y carácter del uso: ¿tiene propósito comercial o es educativo?
- Naturaleza de la obra protegida.
- Cantidad y sustancialidad de la porción utilizada en relación con el total.
- Efecto del uso sobre el mercado potencial o el valor de la obra original.
El test es casuístico. Ningún factor decide por sí solo. El tribunal debe sopesarlos todos. En este litigio, las partes discrepan sobre cada uno de ellos. Esa discrepancia es el núcleo del conflicto (8) (13).
3.2. La posición de los demandantes: sustitución comercial y ausencia de transformación
El New York Times y los editores sostienen que el uso de sus artículos por OpenAI y Microsoft no es "justo" porque no supera ningún factor (1) (4).
Sobre el primer factor, finalidad y carácter del uso, los editores subrayan que el entrenamiento tiene una finalidad comercial. OpenAI y Microsoft obtienen ingresos por suscripciones a ChatGPT, licencias empresariales y la integración de Copilot en productos de pago. Que la tecnología sea "transformadora" no la equipara a la transformación que reconoció la jurisprudencia en Authors Guild v. Google. En aquel caso, la digitalización de libros para un índice de búsqueda no competía con el mercado original. Aquí, los modelos generativos reproducen fragmentos sustanciales de los artículos. Ofrecen a los usuarios información que de otro modo conseguirían suscribiéndose al Times (1) (4).
Sobre el segundo factor, naturaleza de la obra, los demandantes reconocen que los hechos no son protegibles. Insisten en que la expresión creativa, la selección, la estructura, el análisis, el estilo narrativo, sí lo es. Los modelos no se limitan a extraer hechos: replican esa expresión (1).
Sobre el tercer factor, cantidad, los editores alegan que OpenAI y Microsoft han copiado la totalidad de millones de artículos. Una apropiación masiva y sistemática que supera cualquier umbral de uso razonable (4) (11).
Sobre el cuarto factor, efecto sobre el mercado, los demandantes sostienen que los modelos generativos actúan como sustitutos comerciales directos del periodismo original. Desincentivan las suscripciones y las licencias. Además, el desarrollo de estos modelos priva al Times de la oportunidad de explotar su contenido mediante licencias a terceros, un mercado que ya existe con otros editores y empresas de IA (1) (4). La moción conjunta de los editores, presentada el 4 de septiembre de 2026, pide al tribunal que declare, como cuestión de derecho, que la defensa de "uso justo" no prospera y que procede la condena sin juicio (4).
3.3. La posición de los demandados: transformación, hechos no protegibles y precedentes de California
OpenAI y Microsoft articulan su defensa en tres pilares: el carácter transformador del uso, la no protección de los hechos periodísticos, y la invocación de precedentes recientes del Noveno Circuito que han considerado el entrenamiento de IA como "uso justo" (2) (3) (8).
Sobre el primer factor, los demandados afirman que el uso de los artículos es transformador porque el objetivo no es reproducirlos, sino extraer patrones estadísticos y lingüísticos que permitan generar lenguaje nuevo. Comparan esta transformación con la digitalización masiva de libros en Authors Guild v. Google, y con los casos Kadrey v. Meta y Bartz v. Anthropic, ambos resueltos en 2025 por tribunales de California en favor de los desarrolladores (2) (8). OpenAI y Microsoft insisten en que sus modelos no almacenan copias literales de los artículos: aprenden de ellos, como un humano aprende de la lectura (2).
Sobre el segundo factor, los demandados alegan que los artículos periodísticos, en su núcleo, contienen hechos y noticias, y los hechos no son protegibles según la doctrina Feist Publications v. Rural Telephone Service (1991). Solo la expresión creativa es objeto de protección. Los modelos de IA, al extraer el contenido factual, no vulneran la parte protegible de la obra (3).
Sobre el tercer factor, OpenAI y Microsoft argumentan que la cantidad de material copiado debe valorarse en relación con el propósito transformador. El entrenamiento requiere grandes volúmenes de datos, por lo que copiar obras completas es necesario y, por tanto, justificado (2). Además, sostienen que los outputs de sus modelos no reproducen de manera sustancial los artículos del Times, sino que generan respuestas originales (8).
Sobre el cuarto factor, los demandados niegan la existencia de un mercado de licencias para el entrenamiento de IA que esté siendo sustituido por su uso. Aducen que el Times no ha demostrado un daño económico concreto. Citan estudios que la noticia de Axios menciona sin enlazar y afirman que no hay evidencia de que ChatGPT o Copilot reemplacen las suscripciones al Times (8).
3.4. El estándar del Segundo Circuito frente a los precedentes del Noveno Circuito
Los precedentes Kadrey y Bartz son el centro del debate sobre la aplicabilidad del "uso justo" al caso. OpenAI y Microsoft los invocan como favorables. El Times replica que son decisiones del Noveno Circuito, no vinculantes para el Distrito Sur de Nueva York, y que además son distinguibles en un punto esencial: en aquellos casos, los demandantes no demostraron que los outputs de la IA compitieran con sus obras originales. En cambio, el Times argumenta que sus suscripciones y licencias sí compiten cara a cara con ChatGPT y Copilot, que ofrecen respuestas con fragmentos sustanciales de sus artículos (4) (11).
El tribunal deberá decidir si interpreta el "uso justo" según los precedentes del Segundo Circuito, que han dado peso al cuarto factor, efecto sobre el mercado, en usos comerciales sustitutivos. La Corte Suprema, en Andy Warhol Foundation v. Goldsmith (2023), reforzó la relevancia del mercado, advirtiendo que un uso demasiado sustitutivo puede quedar fuera de la protección del "uso justo", aunque tenga forma transformadora (12). El Times alega que la Corte Suprema identificó en Warhol la "bête noire" de la sustitución comercial como el límite de la transformación (8).
El juez Stein sopesará estos factores y precedentes. La discrepancia radical entre las partes sobre los hechos relevantes, en particular si los outputs de IA son sustitutivos o no, sugiere que el tribunal podría considerar que hay cuestiones de hecho controvertidas que impiden la resolución anticipada. En ese caso, el litigio iría a juicio, para que un jurado o el juez determine si existe sustitución de mercado (8) (13).
Sección 4. La intervención del Departamento de Justicia: seguridad nacional y política industrial
4.1. Contenido de la Declaración de Interés de 19 páginas
El 1 de septiembre de 2026, el Departamento de Justicia de EE.UU., bajo la administración Trump, presentó una declaración de interés de 19 páginas (5). El escrito, firmado por el Vicesolicitor General Stanley E. Woodward Jr., actúa como amicus curiae: no es parte del litigio, pero ofrece la interpretación del gobierno sobre las cuestiones jurídicas y sus implicaciones para los intereses nacionales (5) (12).
La declaración del DOJ descansa en dos argumentos. El primero: el entrenamiento de modelos de IA con grandes volúmenes de obras protegidas constituye un uso transformador que, según la sección 107 del Copyright Act, debe considerarse "uso justo" (5). El DOJ sostiene que extraer patrones lingüísticos de textos protegidos no busca reproducir las obras originales, sino crear un producto nuevo, el modelo de lenguaje, distinto en su naturaleza (5) (9).
Segundo, el DOJ introduce una consideración de política pública que antes no estaba en el debate: el desarrollo de la IA es un objetivo de seguridad nacional. Restringir en exceso el acceso a datos de entrenamiento podría perjudicar la competitividad de EE.UU. frente a potencias extranjeras, en particular China (5) (12). La declaración advierte que una interpretación restrictiva del "uso justo" crearía "obstáculos significativos" para la investigación y el desarrollo en IA, con costes para la economía y la seguridad nacional (5) (12).
4.2. El argumento de la "transformación extraordinaria" y sus fundamentos
El DOJ califica el uso de obras protegidas para entrenar IA como una transformación extraordinaria (extraordinary transformation), que justifica un estándar más flexible en la ponderación de los factores del "uso justo" (5). El aprendizaje automático no copia ni reproduce obras originales: extrae información estructural y semántica que permite a los modelos generar lenguaje, responder preguntas y razonar, todo lo cual no está presente en las obras originales (5).
La declaración se apoya en Authors Guild v. Google (2015), donde el Segundo Circuito consideró transformadora la digitalización de libros para un índice de búsqueda (5). El DOJ extiende ese razonamiento al entrenamiento de IA, aunque reconoce una diferencia: los modelos generativos no se limitan a indexar, sino que generan contenido nuevo. Pero esa diferencia no es determinante, argumenta, porque el output generado no constituye una reproducción sustancial de las obras originales, sino una recombinación estadística de patrones aprendidos (5) (12).
4.3. Consecuencias económicas y de concentración de mercado
El DOJ advierte sobre los riesgos de una interpretación restrictiva del "uso justo". Si el tribunal exigiera licencias individualizadas para entrenar modelos de IA, el desarrollo se encarecería y ralentizaría. Las grandes empresas tecnológicas, que ya tienen acuerdos de licencia, se beneficiarían; las startups, la investigación académica y el software de código abierto quedarían fuera (5) (12). El resultado sería una mayor concentración en la industria de la IA, en detrimento de la competencia y la innovación (5).
Pero la declaración también matiza: el "uso justo" no es una licencia ilimitada. El almacenamiento de copias completas y la explotación de outputs que reproduzcan fragmentos sustanciales podrían no ser justos. El DOJ insta al tribunal a distinguir entre la fase de entrenamiento y la de generación de contenidos, y a aplicar el test de "uso justo" de manera diferenciada en cada fase (5) (12).
4.4. Límites de la posición gubernamental: adquisición, almacenamiento y outputs
El DOJ respalda a OpenAI en la cuestión central, el entrenamiento como "uso justo", pero no respalda sin condiciones todas las prácticas de los demandados. El DOJ reconoce que la adquisición masiva de obras, su almacenamiento como copias literales y la generación de outputs que reproduzcan fragmentos sustanciales podrían quedar fuera de esa protección (5). El tribunal debe examinar cada fase por separado (5).
Esta matización es clave. El Times ha señalado que el gobierno federal está confundiendo dos cuestiones diferentes: la extracción de datos en bruto, que podría ser transformadora, y la competencia directa con el periodismo original a través de los outputs generativos, que no lo es (8) (11). La intervención del DOJ introduce una variable de política pública de primer orden, pero también deja a la vista las tensiones internas del gobierno: fomentar la innovación en IA sin perder los incentivos para crear obras originales y proteger los derechos de autor (5) (12). El tribunal sopesará estas consideraciones junto a los factores legales establecidos. La posición del DOJ no decide el caso, pero pesa por su peso institucional (8).
Sección 5. Precedentes judiciales relevantes y su aplicación al caso
5.1. Kadrey v. Meta Platforms, Inc. (N.D. Cal. 2025)
Los demandados citan Kadrey v. Meta Platforms, Inc., resuelto en 2025 por el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Norte de California (8). Un grupo de autores demandó a Meta por usar sus obras para entrenar el modelo LLaMA. El tribunal californiano, aplicando el test de los cuatro factores, consideró que el entrenamiento de IA con obras protegidas era un uso transformador. El objetivo no era reproducir las obras, sino extraer patrones lingüísticos y estadísticos para generar lenguaje nuevo (8). Los outputs del modelo no competían con las obras originales, por lo que el cuarto factor no se inclinaba contra los demandados (8).
El tribunal de Kadrey distinguió entre la fase de entrenamiento, transformadora, y la fase de generación de outputs, irrelevante porque los demandantes no acreditaron que esos outputs reprodujeran sus obras. Esa distinción es justo la que el Times impugna en el litigio presente: sostiene que sí ha acreditado la reproducción de fragmentos sustanciales (8). Además, el tribunal de Kadrey dio peso al hecho de que Meta hubiera hecho públicos sus modelos, lo que consideró un beneficio público. Ese elemento no concurre en OpenAI, cuyos modelos son en su mayoría de acceso restringido mediante pago (8).
El Times insiste en que Kadrey es distinguible y que los demandantes no lograron demostrar que los outputs de LLaMA sustituyeran a sus obras. También subraya que Kadrey es una decisión del Noveno Circuito, no vinculante para el Distrito Sur de Nueva York ni para el Segundo Circuito (4). La apelación de Kadrey ante el Noveno Circuito, aún no resuelta, resta además autoridad al precedente (8).
5.2. Bartz v. Anthropic PBC (N.D. Cal. 2025)
OpenAI invoca también Bartz v. Anthropic PBC, resuelto también en 2025 por el Distrito Norte de California (8). Una artista demandó a Anthropic por usar sus obras para entrenar el modelo Claude. El tribunal, siguiendo la lógica de Kadrey, consideró el entrenamiento como "uso justo" por transformador y sin impacto adverso en el mercado de las obras originales (8). El tribunal destacó que los modelos no almacenan copias literales, sino que aprenden de manera análoga a como lo haría un humano (8).
Pero Bartz tiene una particularidad: la demandante era una artista visual, y las obras eran imágenes, no textos. El tribunal aplicó la doctrina al ámbito de las artes visuales, lo que introduce un factor de distinción adicional respecto al litigio del Times, que versa sobre obras textuales periodísticas (8). Además, al igual que en Kadrey, la demandante no acreditó que los outputs de Claude reprodujeran sus obras, lo que el tribunal consideró determinante para el cuarto factor (8). Bartz también está apelado ante el Noveno Circuito, por lo que su autoridad es provisional (8).
El Times argumenta que Bartz es distinguible por las mismas razones que Kadrey: no hay competencia con las obras originales. Además, ambos precedentes son de tribunales de primera instancia del Noveno Circuito, no vinculantes para el Distrito Sur de Nueva York, y están siendo apelados (4) (8). Los demandados los citan, pero el Times insiste en su inaplicabilidad (8).
5.3. Andy Warhol Foundation v. Goldsmith (2023) y la "bête noire" de la sustitución
Ambas partes citan la decisión de la Corte Suprema en Andy Warhol Foundation v. Goldsmith, 598 U.S. 508 (2023), aunque con interpretaciones opuestas (12). El tribunal examinó si las obras de Warhol basadas en una fotografía de Goldsmith eran "uso justo" o infracción. La mayoría consideró que el uso no era justo porque, aunque Warhol había añadido elementos transformadores, el propósito comercial, ilustrar una revista, era similar al de la fotografía original, y el mercado de la obra original se veía afectado (12).
El Times utiliza Warhol para argumentar que la transformación no basta: el uso no debe sustituir al mercado de la obra original (8) (11). La Corte Suprema advirtió que el cuarto factor, efecto sobre el mercado, debe recibir una atención especial en usos comerciales sustitutivos (12). El Times sostiene que esta advertencia, la "bête noire" de la sustitución comercial, se aplica de lleno a este caso: los modelos generativos de OpenAI y Microsoft compiten en el mercado de la información con el periodismo del Times (8) (11).
OpenAI intenta distinguir Warhol: en aquel caso, la obra derivada competía cara a cara con la fotografía original en el mismo mercado (ilustración de revistas). Los modelos de IA no compiten con el periodismo: ofrecen otro tipo de servicio, generar respuestas a preguntas, no reproducir artículos (2) (8). Pero el Times ha presentado capturas de pantalla de outputs de ChatGPT y Copilot que reproducen fragmentos sustanciales de sus artículos para demostrar la competencia en el mercado de la información (1) (8).
5.4. Authors Guild v. Google (2d Cir. 2015) y la digitalización de obras
El precedente más relevante para el Segundo Circuito, que revisaría el caso en apelación, es Authors Guild v. Google, Inc., 804 F.3d 202 (2d Cir. 2015). El tribunal consideró que la digitalización masiva de libros para un índice de búsqueda era "uso justo" porque era transformadora: facilitaba el acceso a la información sin sustituir las obras (8). Google no mostraba los libros completos, solo fragmentos, y la búsqueda no competía con el mercado de los libros originales (8).
El Times y los editores rechazan la aplicación de Authors Guild al caso presente por dos razones. Primero, el "uso justo" en aquel caso se basaba en que la digitalización era para un índice de búsqueda, no para generar contenido nuevo que compite con el original (4). Segundo, el tribunal consideró relevante que Google no tuviera un propósito comercial de reemplazar los libros, mientras que OpenAI y Microsoft tienen ese propósito explícito (4) (11).
OpenAI sostiene que la lógica de Authors Guild debe extenderse al entrenamiento de IA, porque ambos casos implican extraer información de obras protegidas para un propósito nuevo y no sustitutivo (2). El DOJ, en su declaración de interés, también ha invocado Authors Guild para apoyar la tesis de que el entrenamiento de IA es transformador (5) (8). Pero el DOJ reconoce que el caso presenta diferencias relevantes, sobre todo en la fase de generación de outputs, y sugiere al tribunal que examine cada fase por separado (5).
No hay una doctrina consolidada sobre la aplicación del "uso justo" al entrenamiento de IA generativa. Los precedentes del Noveno Circuito, favorables a los desarrolladores, son distinguibles y no vinculantes para el tribunal de Nueva York. La jurisprudencia de la Corte Suprema en Warhol y la del Segundo Circuito en Authors Guild ofrecen criterios que cada parte lee a su manera. La resolución del litigio dependerá del peso que el juez Stein dé a estos precedentes frente a los hechos del caso, sobre todo en lo relativo a la competencia en el mercado del periodismo (8) (13).
Sección 6. Implicaciones para la industria editorial y el ecosistema de la IA
6.1. Riesgos para el modelo de negocio del periodismo
El litigio trasciende los intereses de las partes. Afecta a la sostenibilidad económica del periodismo de calidad. El modelo de negocio de los editores, suscripciones, publicidad, licencias de contenido, se enfrenta a un desafío existencial si los modelos de IA generativa pueden ofrecer respuestas equivalentes a las que los editores venden (1) (11). El Times sostiene que los outputs de ChatGPT y Copilot, al reproducir fragmentos de sus artículos, actúan como sustitutos directos y desincentivan las suscripciones y las visitas a su sitio web, y eso se traduce en pérdida de ingresos (1) (4).
La industria editorial teme que los modelos de IA generativa, entrenados con contenido periodístico sin licencia, terminen por socavar el mercado de licencias. Varias asociaciones de editores han presentado escritos de amicus curiae en el litigio, aunque la noticia de Axios no los detalla (8). La moción conjunta de los editores, presentada el 4 de septiembre de 2026, pide al tribunal que rechace la defensa de "uso justo" para proteger este mercado de licencias, que ya existe con acuerdos entre otros editores y empresas de IA (4) (11). El Times advierte que, si el tribunal permite que OpenAI y Microsoft usen su contenido sin pagar, se desincentivará la inversión en periodismo de calidad (1).
OpenAI y Microsoft responden que los modelos no compiten con el periodismo, sino que ofrecen un servicio complementario que puede aumentar el interés por las fuentes originales (2) (8). Pero el Times ha presentado capturas de pantalla de ChatGPT reproduciendo fragmentos textuales de sus artículos para sustentar su tesis de competencia directa (8). El tribunal evaluará esas pruebas (8) (11).
6.2. Riesgos para la innovación en IA y la concentración de mercado
La postura del Times y los editores, exigir licencias para el entrenamiento, plantea riesgos opuestos para el ecosistema de la IA. El Departamento de Justicia, en su declaración de interés, advirtió que una interpretación restrictiva del "uso justo" encarecería y frenaría el desarrollo de modelos de IA, al requerir negociaciones de licencia individualizadas con cada titular de derechos (5). Beneficiaría a las grandes empresas tecnológicas que ya tienen acuerdos de licencia y dejaría fuera a las startups, la investigación académica y el código abierto (5) (12). El resultado: más concentración en la industria de la IA (5).
OpenAI y Microsoft respaldan este argumento: la industria necesita acceso a grandes volúmenes de datos para competir en el mercado mundial, sobre todo frente a China (2) (3). El DOJ ligó sin rodeos el desarrollo de la IA a los objetivos de seguridad nacional de la administración Trump (8) (12). El Times replica que la protección de los derechos de autor no es un obstáculo para la innovación, sino un incentivo necesario para crear obras originales, y que el mercado de licencias ya funciona con acuerdos entre algunos editores y empresas de IA (11). La cuestión es si el "uso justo" puede coexistir con un mercado de licencias, o si las empresas de IA deben obtener autorización previa (8).
6.3. El equilibrio entre incentivos a la creación y acceso a datos de entrenamiento
El litigio plantea una cuestión de política legislativa: cómo equilibrar la protección de los derechos de autor, que incentiva la creación, con el acceso a grandes conjuntos de datos para el desarrollo de la IA, que incentiva la innovación (8) (13). El copyright estadounidense ha buscado ese equilibrio con el "uso justo". Pero el entrenamiento de IA generativa es nuevo: el uso es a gran escala, tiene finalidad comercial y puede generar productos que compiten cara a cara con las obras originales (1) (4).
El Times y los editores argumentan que el equilibrio se ha roto: los modelos de IA se benefician del trabajo de los periodistas sin contribuir a su sostenibilidad (11). OpenAI y Microsoft sostienen que el "uso justo" ya contempla usos comerciales transformadores y que la innovación en IA genera beneficios sociales que superan los costes para los titulares de derechos (2) (8). Ambas partes han presentado argumentos sólidos. La resolución dependerá de cómo el tribunal pondere estos intereses contrapuestos (8). El Congreso no ha legislado, así que los tribunales están decidiendo solos (8).
6.4. El acuerdo Axios-OpenAI como modelo alternativo
Axios, la publicación que cubre la noticia, tiene un acuerdo de licencia y tecnología con OpenAI (8). Los términos no son públicos, pero el acuerdo permite a OpenAI acceder al contenido de Axios para entrenar sus modelos a cambio de una compensación económica y, es de suponer, de acceso a la tecnología (8). El Times ha señalado que estos acuerdos demuestran que el mercado de licencias funciona, y que OpenAI y Microsoft podrían haber llegado a acuerdos similares con el Times (8) (11).
El acuerdo Axios-OpenAI ofrece una alternativa al litigio: las licencias voluntarias. Si el tribunal declara que el uso no autorizado no es "justo", es probable que la industria se oriente hacia licencias masivas, como en la música y el entretenimiento (8). Pero el DOJ ha advertido que ese modelo podría ser costoso y excluyente, favoreciendo a los grandes editores y empresas tecnológicas (5). El Times sostiene que el mercado de licencias es la solución más justa, y que el "uso justo" no debe ser una coartada para la apropiación gratuita de contenido (11). La resolución del litigio no solo decidirá el futuro de New York Times v. OpenAI, sino que definirá el modelo de relación entre la industria editorial y la IA (8) (13).
Sección 7. Conclusiones y perspectivas
7.1. Escenarios previsibles tras la resolución de las mociones
El juez Stein resolverá las mociones de juicio sumario a finales de 2026 o principios de 2027 (8). Tres escenarios son posibles.
Primer escenario: el tribunal estima la moción de los demandantes y declara que el uso de los artículos no constituye "uso justo" (4). Dicta sentencia condenatoria sin juicio. Sería un precedente desfavorable para la industria de la IA en el Distrito Sur de Nueva York y, todo apunta a que también, en el Segundo Circuito (8). Las empresas tecnológicas tendrían que negociar licencias o modificar sus prácticas de entrenamiento (8).
Segundo escenario: el tribunal estima la moción de los demandados y declara que el entrenamiento de IA con obras protegidas constituye "uso justo" (2) (3). Desestima la demanda. El Times apelaría ante el Segundo Circuito, que dictaría la decisión definitiva (8). Este escenario alinearía al Distrito Sur de Nueva York con los precedentes del Noveno Circuito en Kadrey y Bartz (8).
Tercer escenario: el tribunal considera que hay cuestiones de hecho controvertidas que impiden la resolución por vía de juicio sumario, y deniega todas las mociones, ordenando un juicio oral (8) (13). Los analistas consideran este el escenario más probable, dada la complejidad de las pruebas sobre el efecto sustitutivo de los outputs de IA y la ausencia de doctrina consolidada (8) (13). El juicio se extendería hasta 2027 o 2028, con prueba pericial y testifical para determinar si ChatGPT y Copilot compiten con el periodismo del Times (8). El juez Stein podría considerar que hay cuestiones de hecho controvertidas, lo que aumentaría la probabilidad de juicio (8).
7.2. La necesidad de una respuesta legislativa o de clarificación jurisprudencial
Sea cual sea el resultado de las mociones, el litigio evidencia la insuficiencia de la legislación vigente para abordar los desafíos de la IA generativa (8) (13). El Copyright Act de 1976 no fue diseñado para la minería de datos a gran escala ni el entrenamiento de modelos de lenguaje. Los tribunales aplican a realidades digitales muy distintas un test de "uso justo" pensado para usos analógicos (8). Tanto demandantes como demandados han reconocido esta limitación, aunque no coinciden en la solución (8).
El Congreso no ha aprobado una legislación específica sobre el entrenamiento de IA con obras protegidas (8). El litigio podría ser un catalizador legislativo, presionando al Congreso para que intervenga. Tres vías son posibles:
- Un sistema de licencias colectivas obligatorias para la minería de datos, similar al de la música. Las empresas de IA pagarían una compensación equitativa a los titulares de derechos, sin negociaciones individualizadas.
- Una excepción específica para la minería de textos y datos con fines de investigación y desarrollo no comercial, siguiendo el modelo del artículo 4 de la Directiva (UE) 2019/790 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de abril de 2019, sobre derechos de autor y derechos afines en el mercado único digital.
- La clarificación legislativa del "uso justo" en el contexto de la IA, mediante una enmienda a la sección 107 del Copyright Act que establezca criterios específicos para evaluar la transformación y la sustitución de mercado (8).
El proceso legislativo federal es lento. La noticia de Axios no indica proyectos de ley en tramitación (8). En ausencia de legislación, los tribunales seguirán sentando precedentes que configurarán la industria de facto (13).
7.3. Proyección internacional del litigio
El impacto del litigio no se limita a EE.UU. La industria global de la IA, dominada por empresas estadounidenses como OpenAI, Microsoft, Google y Anthropic, observa el caso con atención. El estándar que emane del Distrito Sur de Nueva York y del Segundo Circuito influirá en las prácticas de entrenamiento en todo el mundo (8) (12). La Unión Europea, que ya aprobó la Ley de Inteligencia Artificial y tiene una normativa de derechos de autor más estricta, sigue el litigio de cerca para calibrar su propia respuesta regulatoria (8).
La Directiva (UE) 2019/790 introdujo en su artículo 4 una excepción para la minería de textos y datos con fines de investigación científica, y en su artículo 3 una excepción obligatoria para la minería realizada por organismos de investigación y patrimonio cultural (14). Pero la Directiva no aborda el entrenamiento de modelos de IA generativa con fines comerciales, lo que ha generado un debate similar al de EE.UU. sobre la necesidad de licencias o de una excepción más amplia. El TJUE, en la sentencia de 29 de julio de 2019, Pelham GmbH v. Hütter (C-476/17), declaró que el muestreo musical no infringía derechos de autor cuando el fragmento extraído no era reconocible, estableciendo un paralelismo con el argumento de OpenAI sobre los patrones no reconocibles. El TJUE matizó que esta regla no se aplica si el fragmento es reconocible, lo que abre una vía de interpretación que los editores europeos podrían invocar en litigios futuros (14) (15).
El DOJ ha ligado el desarrollo de la IA a la seguridad nacional y la competitividad geopolítica, sobre todo frente a China (5) (12). Ese posicionamiento coloca el litigio en un contexto de rivalidad tecnológica global, donde la protección de los derechos de autor podría chocar con los intereses estratégicos de EE.UU. (12). La administración Trump ha priorizado el desarrollo de la IA como objetivo de política pública, lo que podría influir en la postura del gobierno en futuros litigios (8) (12). La UE, por su parte, ha adoptado un enfoque más prudente, combinando la promoción de la innovación con una protección más estricta de los derechos de autor, y eso podría dejar a las empresas europeas en desventaja si el litigio termina a favor de OpenAI y Microsoft (14).
El litigio New York Times v. OpenAI no es una disputa contractual más. Es un laboratorio jurídico donde se está ensayando la acomodación del copyright a la era de la IA generativa. Su resolución, judicial o legislativa, marcará el rumbo de la relación entre la creación de contenido y la tecnología de IA durante las próximas décadas, y afectará a editores, desarrolladores, usuarios y reguladores en todo el mundo (8) (13).
Bibliografía
(1) The New York Times Company v. Microsoft Corporation, OpenAI, Inc. et al., No. 1:23-cv-11195 (S.D.N.Y.), Complaint filed December 27, 2023. Disponible en: https://www.courtlistener.com/docket/68117049/the-new-york-times-company-v-microsoft-corporation/
(2) OpenAI, Inc., Motion for Summary Judgment, No. 1:23-cv-11195 (S.D.N.Y.), filed September 4, 2026. Disponible en: https://storage.courtlistener.com/recap/gov.uscourts.nysd.612697/gov.uscourts.nysd.612697.1496.0.pdf
(3) Microsoft Corporation, Motion for Summary Judgment, No. 1:23-cv-11195 (S.D.N.Y.), filed September 4, 2026. Disponible en: https://storage.courtlistener.com/recap/gov.uscourts.nysd.612697/gov.uscourts.nysd.612697.1473.0.pdf
(4) The New York Times Company et al., Motion for Summary Judgment, No. 1:25-md-03143-SHS-OTW (S.D.N.Y.), filed September 4, 2026. Disponible en: https://storage.courtlistener.com/recap/gov.uscourts.nysd.640396/gov.uscourts.nysd.640396.1709.0.pdf
(5) United States Department of Justice, Statement of Interest, No. 1:25-md-03143-SHS-OTW (S.D.N.Y.), filed September 1, 2026. Disponible en: https://storage.courtlistener.com/recap/gov.uscourts.nysd.640396/gov.uscourts.nysd.640396.1682.0.pdf
(6) In re OpenAI, Inc. Copyright Infringement Litigation, No. 1:25-md-03143-SHS-OTW (S.D.N.Y.), Order Denying Motion to Amend, August 6, 2026. Disponible en: https://www.courtlistener.com/docket/69879510/in-re-openai-inc-copyright-infringement-litigation/?entry_gte=12&page=9#5
(7) In re OpenAI, Inc. Copyright Infringement Litigation, No. 1:25-md-03143-SHS-OTW (S.D.N.Y.), Order Setting Word Limits, August 7, 2026. Disponible en: https://www.courtlistener.com/docket/69879510/in-re-openai-inc-copyright-infringement-litigation/?entry_gte=12&page=9#5
(8) Axios, "Historic NYT v. OpenAI copyright battle heats up," September 8, 2026. Disponible en: https://www.axios.com/2026/09/08/nyt-openai-microsoft-copyright-lawsuit
(9) Reuters / Longport, "Analysis of summary judgment motions in NYT v. OpenAI," September 8, 2026. Disponible en: https://longportapp.com/en/news/298340686
(10) Digital Content Next, "AI's promise does not justify using any means to build it," September 8, 2026. Disponible en: https://digitalcontentnext.org/blog/2026/09/08/ais-promise-does-not-justify-using-any-means-to-build-it/
(11) Orlando Sentinel, "Daily News, NY Times want fair use claim tossed in copyright case against OpenAI, Microsoft," September 4, 2026. Disponible en: https://www.orlandosentinel.com/2026/09/04/daily-news-ny-times-want-fair-use-claim-tossed-in-copyright-case-against-openai-microsoft/
(12) IPWatchdog, "DOJ sides with OpenAI, warns obstacles to AI development threaten national security," September 3, 2026. Disponible en: https://ipwatchdog.com/2026/09/03/doj-sides-with-openai-warns-obstacles-to-ai-development-threaten-national-security/
(13) LexBlog, "NY Times copyright suit against OpenAI and Microsoft heating up," September 7, 2026. Disponible en: https://www.lexblog.com/2026/09/07/ny-times-copyright-suit-again-openai-and-microsoft-heating-up/
(14) Directiva (UE) 2019/790 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de abril de 2019, sobre los derechos de autor y derechos afines en el mercado único digital y por la que se modifican las Directivas 96/9/CE y 2001/29/CE. Disponible en: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX%3A32019L0790
(15) Tribunal de Justicia de la Unión Europea, Sentencia de 29 de julio de 2019, Pelham GmbH v. Hütter, C-476/17, ECLI:EU:C:2019:624. Disponible en: https://curia.europa.eu/juris/document/document.jsf?docid=216669&doclang=ES
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